miércoles, 20 de enero de 2016

BookTag Cazadores de Sombras

No sé si lo sabéis, pero soy una nefilim nivel 10000. TMI es mi saga favorita y, en honor al estreno del tvshow basado en los libros, publicaré una serie de entradas en relación a ellos.
La primera entrada, un BookTag que ví en el blog de Pescando Libros, de mi compañera Vanina.
Aquí van mis respuestas.



1.¿Cuándo empezaste a leer la saga de Cazadores de Sombras?

Diría que empecé hace tres o cuatro años, cuando una amiga me los recomendó y no dejó de animarme hasta que los empecé.
2.¿Cuál es tu libro favorito de la saga?
Estoy entre el segundo, Ciudad de Ceniza, por la relación Jace-Clary sobretodo, el tercero, Ciudad de Cristal, por las grandes dosis de Malec y la aparición de Sebastian, pero creo que me quedo con el sexto, Ciudad de Fuego Celestial, ya que es como el gran cierre de todo, y a pesar de lo que ocurre, me encantó.


3.¿Cuáles son tus personajes favoritos femenino/masculino?

Sinceramente, no se exactamente cuál es mi personaje favorito femenino, puesto que no distingo nunca por géneros y tengo claro que mis personajes favoritos de la saga son Alec y Sebastian, en ese orden. Pero para responder la pregunta, creo que escojo a los hermanos lightwood.





4.¿Cuál es tu runa favorita?
Me encanta la runa de parabatai, por el significado que tiene, pero también amo las iratzes, son geniales. Aunque creo que me quedo con la runa de memoria. NOTA: me suelo dibujar esta runa en la muñeca cuando estudio para exámenes.









5.Si fueras un subterráneo, ¿qué serías?
Mis subterráneos favoritos son las hadas, y si pudiera escoger, sería una de ellas. Pero siendo sincera, soy muchísimo más parecida a un vampiro. De hecho, amigos míos sospechan que lo sea.









6.¿Cuál es tu escena favorita de tu libro favorito?
No tengo escena favorita de COHF, ya que lo veo todo entero como una gran escena, pero si tengo escena favorita de COG, que es la de Nefilim Estúpido de Malec.









7.¿Qué piensas de Sebastian?
Al contrario de la gente, lo odié al llegar, y a medida que pasó el tiempo lo acabé amando a unos niveles hasta convertirse en uno de mis personajes favoritos.







8.¿Cuál es tu frase favorita de los libros?
Supongo que dentro de las mil que tengo, escogería o Nefilim Estúpido, o Sed Lex Dura Lex, o Amar es destruir y ser amado es ser destruido, dichas por Magnus, La Clave, y Jace, respectivamente.





9. ¿Te has leído Cazadores de Sombras: Los Orígenes?
Sí, y me encantaron los tres. De hecho me leí 4 libros de TMI y luego los tres de TID, ya que faltaba la publicación de los dos últimos y aproveché que justo en ese momento estaban publicando Princesa Mecánica.


10.¿Te gustó la adaptación cinematográfica de Ciudad de Hueso?
No me desagradó, pero tampoco me gustó. De esto hablaré en mi próxima entrada CAZADORES DE SOMBRAS ¿SERIE O PELÍCULA?

NIIA

lunes, 11 de enero de 2016

Dominante

El olvido es el no recuerdo. El no saber. El olvido lo es todo y nada a la vez. Así que suponed que queréis olvidar un hecho, cualquier cosa. No estoy segura de que sea buena idea. ¿De verdad queréis no saber aquello que habéis aprendido? Ya sea bueno o malo, no es una buena idea.
Vamos a hacer un juego. Pensad un momento el cual queréis "olvidar". Sí, sí. Ese momento. Ahora decidme ¿seguro que queréis dejar de saberlo? Yo creo que no.
Yo también tengo momentos que creía querer olvidar. Momentos que creía preferir no saber, no recordar. Pero curiosamente, me he dado cuenta de que son más útiles de lo que pensaba inicialmente.
¿Tenéis ya ese momento? Perfecto. Comeos una onza de chocolate. O dad un abrazo a alguien. Muy bien, acabáis de crear dos recuerdos increíbles. Si no hubierais tenido el mal pensamiento en mente, estos momentos no serían tan especiales.
Somos esclavos de nuestra mente. Somos sumisos de aquellos recuerdos que nos causan malestar.
Y no debemos serlo. Debemos dominar nuestra mente, aunque en la mayoría de los casos es difícil. Estamos inmersos en una relación sería, sin derecho a divorcio, con nuestra mente. Y ella es la parte dominante. Ella nos obliga a hacer cosas que realmente no queremos, cosas que sabemos que están mal. Miradlo de otra manera. Todos queremos una relación sana con nuestra pareja, cada uno su espacio, poder hablar con otras personas sin perder a la que amamos. Y si no funciona, cortar, acabar la relación. Nuestra mente no nos permite eso. Decide que debemos ser obedientes y no causar desperfectos. ¿Conectar con otra mente? Nunca. Entonces llegaríamos a creer que podemos cambiar nuestra mente.
Genial, acabo de enredaros en mi trampa. Con este pequeño texto, ya sabéis que existe ese cambio. Vuestra mente ha perdido. Divorciaos de vuestra mente. Los recuerdos malos no se deben olvidar, son los que te hacen fuerte. Una mala experiencia debe ser compartida con otra mente, o te pinchará por dentro hasta que tu pequeño y latiente globo se desinfle. Los malos pensamientos nos ayudan, pero no todos son creados para pensarlos uno solo. Muchas veces se necesita ayuda externa para que esos malos recuerdos pasen de ser tóxicos a ser trucos de felicidad. No os estoy diciendo que cada vez que estéis tristes os subáis al tejado y gritéis vuestro problema. Explicádselo a una persona distinta cada vez. O la misma. O a vuestro perro. O escribidlo, ya sea publicándolo o simplemente guardándolo. Os habréis desahogado, y será más fácil hacer el cambio bueno-malo.

Sé que no es mucho, pero necesitaba mostraros que no todo lo que os pasa es malo. No podéis creer que vuestra vida es una mierda por una serie de pensamientos. Puedes pasar por una mala racha, y si eres esclavo de tu mente, esos desastrosos momentos camuflaran a los buenos para que no puedas verlos. Te creerás desgraciado aunque no lo seas por el simple hecho de que no eres capaz de ver todo lo que te pasa. Cuando puedas convertir tus malas vibraciones, serás capaz de ver los buenos y los malos momentos. Y los positivos parecerán incluso mejores de lo que realmente lo son, créeme.

NIIA

domingo, 10 de enero de 2016

Iniciativa FanBooks #3

Saludos de nuevo. Sí, se que han pasado todas las navidades y no he publicado nada, pero he estado haciendo el vago no he tenido tiempo. Algún día me aplicaré responsablemente, todavía no sé cuándo. Sin más dilación...
¡La tercera entrega de la iniciativa ha llegado!
NievesIzzy VegaMei y yo hemos formado un grupo, y dentro del abanico de posibilidades de esta ronda, hemos decidido crear un booktag navideño.
Aquí os dejo las preguntas y respuestas, nuestra imaginación ha sido increíble :3
Hemos decidido relacionar canciones navideñas con un libro, ¿espero que os guste!

ALL I WANT FOR CHRISTMAS IS YOU: Libro que desearías que te regalaran.

Nieves: La Reina Roja

Izzy Vega: Passenger

Mei: Eleanor & Park

Niia: Autopsia de X


SANTA CLAUS IS COMMING TO TOWN: Libro que todo el mundo debe tener.

Nieves: El Principito

Izzy Vega: Harry Potter

Mei: Harry Potter

Niia: Recopilaciones de cuentos clásicos (Hermanos grimm, Andersen, Perrault...)

WHITE CHRISTMAS: Libro con portada blanca/navideña que desees:


Nieves: Algo tan sencillo como tuitear te quiero.

Izzy Vega: My true love gave to me

Mei: El chico de las estrellas

Niia: El chico de las estrellas



NOCHE DE PAZ: Un libro que te hace feliz.

Nieves: Fangirl

Izzy Vega: Un beso en París

Mei: Ready Player One

Niia: Rubí



LAST CHRISTMAS: Libro que más ilusión te hizo que te regalaran por navidad.

Nieves: Los juegos del hambre (Edición especial)

Izzy Vega: *en proceso de creación*

Mei: La luz que no puedes ver

Niia: El códice de los cazadores de sombras (Edición especial, Versión original)

RUDOLF: Un libro que te pone enfermo/a.


Nieves: After

Izzy Vega: Requiem

Mei: Crepúsculo

Niia: El enredo de la bolsa y la vida




LOS PECES EN EL RÍO: Libro que devoraste.


Nieves: El mundo azul. Ama tu caos

Izzy Vega: Obsidian

Mei: Los Juegos del Hambre

Niia: Los Juegos del Hambre (Saga completa)



CANTA RÍE Y BEBE: Libro con el que más te divertiste.

Nieves: El (sin)sentido del amor

Izzy Vega: Todos los libros de Rick Riordan

Mei: Scott Pilgrim

Niia: Cazadores de sombras Ciudad de Hueso.


Espero que os haya gustado mucho, hasta aquí todo lo de hoy.
NIIA

lunes, 7 de diciembre de 2015

Iniciativa FanBooks #2

Bienvenidos, bienvenidos, bienvenidos. Felices juegos del hambre, y que la suerte esté siempre de vuestra parte.
Volveré al blog, os lo prometo, en cuanto coja vacaciones.
Esta maravillosa noche, vuelvo a escribir a la par que me río a carcajadas de #7DElDebateDecisivo. Y os presento la segunda entrega de la iniciativa FanBooks.
En esta ronda, mis compañeras Sabrin e Izzy hemos escogido la opción de la serie, la cual nos hacía ver el primer capítulo de una serie desconocida para las tres. La elegida ha sido Blindspot. Aquí, tal y como marcan las normas, os dejo las reseñas de mis compañeras. Si queréis conocer mi opinión, visitad sus blogs.

Sabrin:
Blindspot es una serie que desde el principio te deja con muchas incógnitas y contiene grandes dosis de acción. Una joven llamada Jane Doe aparece desnuda, con el cuerpo totalmente tatuado y sin recuerdos de su pasado, dentro de una bolsa de viaje abandonada en plena plaza de Times Square. Este caso llama la atención del FBI pueste que en su espalda esta tatuado el nombre de unos de sus integrantes, Kurt Weller. Esta serie me llamo bastante la atención cuando la vi anunciada puesto que no es nada usual ver a una chica totalmente tatuada sin saber porque lo esta. Poco a poco, cuando el primer capitulo iba avanzando (aunque en algunos momentos me aburrí bastante y me reí de cosas que solo pasan en las series americanas) me cogió el gusanillo de ver el próximo episodio puesto que el final te da ganas de saber mas. En conclusión, aunque bastantes cosas solo pueden pasar en la ficción es bastante entretenido. PUNTUACIÓN: 3/5

Izzy:
Había oído de esta serie cuando se estreno, pero no me había llamado la
atención. creí que sería esas típicas series policíacas en las que cada
capítulo es un caso nuevo , no digo que esas sean malas pero quería ver
algo nuevo que me sorprendiera. Y este primer capítulo lo logro.

Como he dicho anteriormente solo el visto el primer episodio así que no se
como se desarrollara el resto de la temporada ojalá continúe con ese toque
de misterio que tanto me gusto.

La historia empieza en Nueva York, exactamente en el Time Square cuando un
policía encuentra un bolso grande en medio de la calle, con una etiqueta
que dice LLAME AL FBI. Poco después la bolsa se habré y sale una mujer
desnuda con una peculiaridad, todo su cuerpo está cubierto de tatuajes, la
mujer parece sorprendida y asustada, cuando llegan a los cuarteles empieza
el chequearle y ¿saben lo que encuentran? NADA,ABSOLUTAMENTE NADA.

Es ahí cuando la serie capto mi atención. No se encontraba nada relacionado
con la chica. Es como si ella nunca hubiera existido.

Como dije esta cubierta de tatuajes, desde números hasta pequeños símbolos
los cuales tienen pistas sobre crímenes que están a punto ser cometidos.

No tengo mucho que decir acerca de esta serie porque técnicamente aun me
falta mucho por ver pero con este episodio piloto la calificaría como algo
original, muy buenas actuaciones y una historia que engancha.

Puntuacion 4/5

martes, 3 de noviembre de 2015

El deseo de olvido

*Perdón por no publicar la semana pasada por que coño me tengo que disculpar si es mi puto blog, se que prometí escribir cada 1-2 martes, pero el anterior se me hizo imposible*


El niño bostezaba en la silla mientras su madre acababa el plato que había pedido en el restaurante en el que ambos se hallaban. Por quinta vez durante la comida, el niño tiró su chupete al suelo y empezó a llorar. La mujer, lo lavó y se lo entregó una vez más, intentando acabar su comida para poder poner a su hijo a dormir. Este hizo un amago de volver a tirar la goma al suelo, pero la madre lo evitó dándole un peluche al que el niño se aferró bien fuerte y empezó a observar a la gente del restaurante. Delante, una pareja de enamorados que compartían un batido de ¿plátano? No. ¿Mango? Sí, eso era; un delicioso batido de mango. A la derecha unos padres con muchos hijos, ¿O quizá era una fiesta de aniversario? Tres niñas de unos seis años jugaban alrededor de la mesa con dos niños de la misma edad, dos chicas estaban sentadas mirando alguna cosa graciosa en el móvil de una de ellas. Y al lado de los padres una silla con un alzador donde una pequeña de un par de años saludaba con una sonrisa al niño que la observaba. Este le devolvió la sonrisa y siguió observando el restaurante. Cerca de aquella niña había un grupo de mujeres que reían escandalosamente y un poco más allá, un hombre de avanzada edad que miraba con disgusto a esas mujeres. Era raro, el hombre estaba solo, pero tenía mucha comida en la mesa. En ese momento, el hombre levantó y saludó al niño con ese gesto con el que saluda a los niños pequeños, sin sacudir la mano, simplemente abriendo y cerrándola. Alguien sorprendió al niño alzándolo, pero rápidamente este reconoció a la persona y se aferró fuerte al cuello de su madre y, sin dejar caer el peluche,  saludó al hombre de la misma manera que lo había hecho él. La mujer, con el niño al cuello empezó a caminar hacia la salida, donde tumbó al niño en un carrito de bebé y… Un momento ¿Se estaban marchando? Sí, eso parecía. Bueno quizá es el momento de cambiar de protagonista. Volvamos al restaurante. La pareja del batido también se marchaba, y en su lugar se sentaron unos hombres con traje y corbata. Eran muy serios para crear una buena historia. Las mujeres que reían solo serían capaces de crear una comedia, y la familia no creo que tuviese tiempo de ambientar algo, con el jaleo que estaban armando. Y, ¿qué pasaba con el hombre solitario? Estaba muy serio pero tenía una buena razón. ¿Qué día era? ¿12, quizá 13 de abril? Él lo sabía bien era 15 de abril. Como cada año, había comido de primero un buen plato de pasta, seguido de cordero con patatas. Pero el postre era lo peor. Una copa para dos de fresas con nata. ¡Y se la estaba comiendo él solo! No la terminó, igual que los dos platos anteriores, que también eran para compartir. Al pagar, una lágrima resbaló por la mejilla del hombre, pero la secó antes de que nadie pudiera verla. Salió del restaurante y se sentó en un banco en el que daba de comer a unas palomas mientras su pensamiento vagaba por años anteriores. Aquellos años en los que cada aniversario de casados, su mujer y él tomaban unos macarrones con tomate buenísimos, y un cordero con patatas que podría ser llamado la comida de los ángeles. Y después, de postre, compartían también una copa de unas fresas deliciosas con una nata tan cremosa y exquisita, que nunca entendían como había tan poca gente en aquel restaurante. Pero ahora al hombre no le parecía tan buena, esa comida. Miró el letrero del restaurante. No, no se había equivocado de restaurante, sabía bien que estaba en el sitio correcto, como cada año, y que la comida estaba deliciosa, como cada año. Miró al cielo y se marchó a su hogar, no sin antes dar todas las migas que quedaban a las palomas y desear que esa mujer con la que tantos días había pasado no se hubiese marchado nunca. Quizá era egoísta, pero él no quería que ella estuviese en un lugar mejor, quería que estuviese allí con él, para compartir aquella deliciosa comida y poner algo de color a todos los días grises que llevaba vividos y que le quedaban por vivir sin el amor a su lado.




Niia

sábado, 17 de octubre de 2015

Inciativa FanBooks #1


Bienvenidos a la primera -y espero que no la última- entrada de la Iniciativa FanBooks.
Si no la conocéis os dejo la entrada de la creadora.
En esta primera ronda he sido agrupada con EfímeroMicaArthur y Pilar.
Los cinco hemos decidido seguir la aventura del debate. Tengo una pregunta para vosotros ¿creéis en la mala suerte? ¿Y en el karma? ¿Las supersticiones afectan a vuestra vida? Estas preguntas son las que nos hemos hecho nosotros y, por suerte, las opiniones han sido diversas -un debate con una opinión unánime es muy aburrido, de hecho, no sería un debate-.
Cada uno escribió su opinión por su parte, así que en esta entrada voy a dedicarme a recopilarlas todas, expresar que es lo que pienso sobre cada una y tal vez modifique mi propia opinión.





Opinión de Arthur:



Para empezar, debo aclara que soy una persona súper supersticiosa, pero en el peor de los sentidos. No creo en la buena suerte ni en fantasmas ni en cosas chulis, pero sí creo en la mala suerte. Así que podemos decir que soy una persona supersticiosa a medias. Siempre que me ocurre algo malo, sé que hasta que no me vaya a dormir y llegue el día siguiente, es fácil que me sigan pasando cosas malas. Sí, sé que parece una tontería, pero yo creo que cuando me pasa algo malo, me pongo tan nervioso que al final me acaba saliendo todo mal.
La mala suerte siempre tiende a atacarme en el ámbito académico. Cuando estoy de vacaciones y no tengo ninguna preocupación, no suelo preocuparme tampoco por mi suerte. Pero cuando tengo que ir a clase, siempre me llevo un colgante de sinsajo (que ya está muy desgastado) para que así todo me salga bien. Esto puede parecer bastante normal, porque hay mucha gente que tiene amuletos de la suerte, pero yo me obsesiono tanto que, si se me olvida el colgante en casa, tengo que volver porque no me siento seguro de mí mismo. Probablemente, ese sea mi problema, que necesito un poco más de seguridad en mí mismo.
En cambio, no soy una persona que crea en las casualidades. Creo que si algo pasa (o no pasa), es por una razón. Además, tengo en mi entorno a personas que creen en el Karma y me hablan de lo que ocurre cuando no haces cosas buenas. Pero yo esto tampoco me lo creo, lo siento. Es lógico que si haces cosas buenas te traten igual.





Opinión de Niia (la mía, a priori)

Las supersticiones son algo en lo que no creo. De hecho, me río de ellas. Amo a los gatos negros y soy yo la que se cruza en su camino. Si veo una escalera paso bajo sus peldaños de madera para demostrar que no me pasará, y mi vida no será nunca lo suficientemente larga para ocupar toda la mala suerte al romper un espejo, teniendo en cuenta de que son siete años por cada uno. Las supersticiones no tienen ningún fundamento para mí.
En cambio, creo en el Karma. Creo que si haces cosas malas te pasarán malas, y al contrario. Tiene mucho que ver el cómo tratas a las personas, obviamente si tratas bien a alguien serás tratado de la misma manera, eso no es Karma. Soy de esas personas que si hace algo malo tiene que hacer algo el doble de bueno para contradecirlo. Y por muchas ganas que tenga de hacer algo negativo, no lo hago, por el simple hecho de ser egoísta y no querer que me pase nada después.
Creo en los amuletos, y en la suerte. Sé que no puedes hacer algo con únicamente suerte, necesitas poner MUCHO de tu parte, pero la suerte ayuda. Personalmente, necesito que me pellizquen la mano antes de un examen para sacar buena nota, necesito hacer los exámenes con el boli con el cual he estudiado ese tema, necesito tomar un sorbo de agua por las noches y no tragarlo hasta que estoy arropada para dormir bien, necesito deshacerme la coleta después de cada entreno para que el partido vaya bien, necesito utilizar el mismo coletero cada partido para ganarlo… Creo en la suerte y en su “afiliación” en los objetos.
También creo en el destino. Tengo la idea de que todo pasa por alguna razón.  Como dice una canción: creo en los dados pero creo que los movemos. Creo en el destino, que todo lo que pasa es por algún motivo, pero también creo que yo he escogido inconscientemente ese motivo. El destino no está escrito, es modificable.


Opinión de Efímero:

Personalmente creo que la suerte puede depender de muchísimos factores. Solemos llamar 'mala suerte' a cosas como perder a alguien, ¿pero y si nos hemos buscado el perderles? En muchas ocasiones usamos la mala suerte como excusa sobre nosotros mismos, sobre nuestros actos, y es que en mi opinión depende de ello.
Creo una pizca en el karma, en un sentido muy básico, 'haz el bien y recibirás el bien' y al igual con el mal, y le atribuyo a la suerte eso. (¡Por eso tengo tan mala suerte!)
En definitiva, la suerte es un factor irracional que a veces usamos como excusa, al igual que con las supersticiones (cosa que usamos para huir de nuestros miedos), y muchos atribuimos este facto a 'energías superiores' como podría ser el karma.

Opinión de Pilar:
Yo no creo en el karma. Si eso existiera de verdad, la gente que siempre hace las cosas bien, tendría una vida perfecta en la que todo lo que se propusiera le saldría bien y al contrario los que cosas malas no tendrían nunca les pasaría cosas buenas. En lo que si creo es en la suerte. Hay personas que tienen la "estrella" para ganar premios o sorteos y cosas así que se producen al azar y que algunos tienen la "gracia" de ganarlos siempre o casi siempre y otras personas no.

Opinión de Mica:
Les parecerá raro, pero tengo que escribir sobre la mala suerte y aún no me decido si creo o no. Analicemos primero qué es la suerte: es algo de lo que no tenemos control, sin importar nuestra voluntad o deseo. Mala suerte por ejemplo es que en un examen te tocara la pregunta que justo no sabías, o salir a la calle sin paraguas y que se largue a llover, y estos son dos de los ejemplos más comunes. ¿Pero es realmente mala suerte o solo pasa por casualidad?
Sí, yo creo en la suerte. Pero muchas personas a veces utilizan la frase: "Tengo mala suerte" solo como excusa, porque necesitan algo para justificar su mal rendimiento. Y ahí es donde no coincido con ustedes. Solo por tener una semana mala no puedes decir que tienes mala suerte. Creo que si te esfuerzas puedes conseguir lo que sea (enserio digo lo que sea) y también superar lo que sea, y la suerte ayuda, obvio. Pero siempre depende de tu disposición, si no es buena ahí aparece la mala suerte. Algo que jugará en contra en tu objetivo.
Sí creo en parte en las supersticiones, pero no mucho en el karma. ¿Por qué? Porque es lógico que si tratas mal a las personas ellas te respondan del mismo modo, pero la gente ve a este como una especie de fuerza supernatural que a cada minuto te está controlando y viendo que es lo que haces para luego castigarte.
Puede que exista el karma, pero creo que es algo más de nuestra mente en la que nosotros mismos inconscientemente controlamos nuestros actos y no una energía trascendente.



Veamos, mi opinión no ha cambiado, sigo pensando lo mismo que expresé antes. Pero sí que me gustaría debatir algunas cosas.
Lo que más me ha marcado es la opinión común sobre el karma, la idea principal de la cual es: Si tratas mal a alguien, te responderá de la misma manera. Obviamente, eso va a pasar. Y yo, que como ahora sabéis soy una persona que cree MUCHO en el karma, sé que eso no lo es. Sé que eso es simplemente lo que muestro de mí a exterior y las reacciones que crea. El karma al que yo me refiero es a tirar un papel al suelo, pensar mal sobre algo, decir que no tengo un chicle cuando sé perfectamente que tengo -este ejemplo sería válido para ambos "tipos" de karma, quiero decir, si la otra persona sabe que tengo un chicle, sabrá que le estoy mintiendo y será una situación de acción-reacción, en cambio, si no lo sabe, se aplicaría eso a lo que yo sí denomino karma-. Lo que quiero expresar es que no todo lo que hacemos y lo que recibimos a cambio es karma, pero si una parte la cual no puedes controlar. Eso, lo que yo denomino karma, otros denominan mala/buena suerte y otros ni lo mencionan, es a lo que yo me refería.
Las supersticiones son un tema muy variado el cual creo que es simplemente creer en él o no, no tengo nada que debatir aquí.
El destino, tu futuro, no creo que esté escrito, y si no recuerdo mal, nadie de este quinteto lo piensa. Una acción te llevará a un destino, y otra acción a otro. Creo que esa relación acción-destino sí está escrita, pero tu escoges el detonante, así que tu escoges la detonación. Además, en ningún momento e dicho que una acción tenga un único destino, o que un destino tenga su solitaria acción.
Y para finalizar, creo que mucha gente (me incluyo) utiliza la mala/buena suerte para tapar su falta de autoestima o su egocentrismo. Si todos tuviéramos la autoestima justa, creo que la mala/buena suerte sería aquello que realmente es, y no utilizaríamos su nombre para cualquier cosa, volviendo este hecho algo trascendental.


NIIA

martes, 13 de octubre de 2015

Cambio

Cuando tenía tres años, se podría decir que era una niña misteriosa, pero a la vez era demasiado abierta. No tenía secretos. Mas cuando alguien me preguntaba si tenía secretos yo le respondía que los tenía a montones, por el simple hecho de parecer más misteriosa. Entonces, se podría decir que tengo secretos, ya que si soy misteriosa, los tengo.

Cuando tenía cinco años, durante seis meses pensé que era una bruja. Hacía magia. Mi madre me dijo que era muy buena en ello en ese momento me lo creí, ahora pienso que quizá es lo que le diría cualquier madre a su hija. Yo la adoraba, la magia. Mas cuando hice mi primer show -para exclusivamente mi familia- me puse tan nerviosa que todo me salió mal. Desde entonces, solo imaginé que era maga o bruja, pero nunca más llegué a practicarlo de manera "profesional".

Cuando tenía siete años, ya había leído 100 libros. Adoraba la lectura -y lo sigo haciendo-. Entonces, yo quería convertirme en escritora. Escribí tres libros, pero nadie quiso leerlos. Mas, incluso ahora, sigo escribiendo, sobretodo para mí misma.

Cuando tenía nueve años, adoraba la música. Quería ser cantante. Y cantaba muy bien ahora ya no tanto. Hice música durante 11 años, desde los 5. Y cuando quise ser cantante, mi profesor me dio más horas de clase que a los demás. Hacía unas 3 horas diarias, pero solamente una de ellas era de canto. No hice muchos conciertos, la verdad, dado a mi inesperado pánico escénico aparecido a la tardía edad de ocho años y medio. Pero para superarlo, me hicieron cantar durante seis años delante de niños más pequeños que yo, cosa que funcionó bastante bien. Ahora mismo puedo hablar en público sin mucha dificultad, aunque cantar me sigue costando muchísimo.

Cuando tenía once años, decidí que iba a crear algo exitoso, pero no sabía el qué. Intenté inventar algo útil, compuse mil y una canciones fueron unos meses en los que me creí productora musical y cantante, escribí más novelas y cuentos, tuve un par de intentos fallidos de recuperar mi "talento" en la magia e incluso me puse a dibujar cómics. Nada funcionó.

Cuando tenía trece años, empecé a cuestionarme mi futuro. Me hice preguntas sobre que llegaría a ser en la vida, y me agobié por no tener las ideas claras. Siempre había sabido que ser, que sería en un futuro, aunque esa opinión cambiase cada poco tiempo. Había pasado de profesora a querer trabajar en la NASA, pasando por malabarista de un circo. Pero a los trece, empecé a verlo todo muy negro. No había nada para mí, no quería ser nada que ya existiera. Quería una profesión en la que investigar y poder hacer algo útil, y poder viajar con cincuenta libros en mi maleta al mismo tiempo.

Cuando tenía quince años, mi vida se desmoronó. Dio un giro de 180º. Aquella niña con ambiciones desapareció. Bueno, de hecho no lo hizo, pero quería. Empecé a cuestionarme mi existencia entera, no quería vivir. Mi mente se transformó y se dividió. Apagué la mente racional y solo utilizaba la irracional, la parte mala de la irracional. Me escondí en una burbuja imposible de penetrar, una membrana impermeable imposible de travesar con la cordura que me lanzaban los demás. Nadie notó mi ausencia, ya que estaba físicamente allí. Pero no mentalmente. Nadie puede estar mentalmente en este mundo si solo utiliza la parte maligna de su mente irracional no todos la tienen. Lo bueno/malo de ese pensamiento, es que va disfrazado. En el exterior, nadie sabrá que lo tienes, nadie.

Tengo 16 años, y he aprendido a tener ambas partes de mi mente encendidas, la racional y la irracional aunque intento encerrar la parte maligna de esta última. He aprendido que, fusionando ambas mentes, puedo impresionar. He aprendido ha utilizar la necesaria en el momento adecuado, y esconder la presencia de la otra a las personas que no deben conocerla. He aprendido que nunca sabré quién soy, ni lo que querré ser, pero sí lo que me interesa en ese momento. Hoy en día, quiero descubrir como funciona el cerebro humano, investigarlo hasta saciar mis dos mentes de conocimiento. Y después, tal vez escriba un libro sobre ello. Creedme, puede parecer que tengáis las cosas muy claras, pero en algún momento de vuestra vida eso se borrará y llegarás a mis quince años. Y no, yo no soy de esas que quiere volver a los cinco años. Quiero seguir con mi vida, y si a los 22 me apetece volver a creerme una bruja, me lo creeré, y quizá me veáis por la televisión a las 3 de la madrugada haciendo magia, quién sabe. Pero ahora mismo solo quiero hacer lo que mi mente racional me pida, siempre y cuando la irracional esté a favor a la parte maligna nunca se le pregunta nada.

NIIA